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TESTIMONIO |
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NOEMÍ Y TACO: ¡YA SE HAN CASADO! |
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Testimonio de noviazgo de esta pareja, incluida también alguna foto de la boda. Una nueva familia por la que ofrecemos nuestra oración. Que Dios los llene de bendiciones e hijos y formen una ejemplar Iglesia doméstica. |
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![]() Hola querida familia Loiola: Aquí estamos en Loreto, en un convento al ladito de la Virgen, en plena peregrinación de novios, escribiéndoos este testimonio. La verdad es que como ahora somos ex - novios, no sabíamos por donde empezar, así que comencemos desde el principio. Nuestro amor comenzó hace tres años y medio, aunque como todos vosotros sabéis nos conocíamos desde que éramos unos chiquillos. Aquí se demuestra otra vez que el Señor escribe recto con líneas torcidas y que no tiene ninguna prisa, puesto que durante muchos años nuestras vidas y conversiones personales corrieron por cauces muy distintos, y ni de lejos íbamos a suponer todo lo que el Señor tenía preparado para nosotros; aunque bien es cierto que Taco recuerda de una vez que a la Virgen de su pueblo le pidió una chica morenita de ojos verdes, y ahí es cuando comenzó todo el tema la Virgen se puso manos a “la Obra” (Opus en latín por si hay alguno de Cuenca). En mi camino de conversión (Taco) siempre estuvo presente Noemí aunque no de forma física, pero sí real. Cuando marché a Estados Unidos me regaló un libro denominado “El Drama de Jesús”, libro que leía todas las noches cuando me iba a la cama, después de haber tenido muchas conversaciones sobre Dios con la familia protestante con la que vivía. Después de eso, y una vez de vuelta en España, en Madrid, fue ella la que me sugirió que viviese con un amigo suyo (Eduardo Barrón) cercano al Opus Dei, que me abrió un mundo nuevo delante de mis ojos; providentemente preparado por Dios a la muerte de mi padre. De ahí en adelante se sucedieron una serie de fracasos y éxitos tanto espirituales como profesionales, de los que Noemí siempre fue partícipe de una u otra manera. Y en cuanto a mí, (Noemí), aunque sea una católica de cuna, siempre hay un momento de encuentro personal con Cristo en el que es uno mismo, no tus padres, el que da el SI. Y el Señor durante todos estos años me ha ido marcando el camino a través de muchos instrumentos: el Coro de Maristas y el Pus Pus en los comienzos durante el colegio, provida, fraternidad Marista y tras años de búsqueda, por fin Loiola!! durante la carrera, y Radio María y demás jaleos que ya conocéis en los que estamos metidos hoy en día. Durante este tiempo, yo estaba saliendo con Josemari, y para mí Taco era “el hermano de Laura”, pero como nuestras dos familias se conocían entre ellas, los dos pasábamos tiempo juntos antes incluso de imaginarnos lo que llegaríamos a ser ahora, e incluso Taco llegó a venir a una Pascua en Corella y a ganar un partido Schola-Loiola!!!!. Mientras tanto, vi, tras unos Ejercicios Espirituales en Loyola, que no era de Dios el seguir con Josemari, y la Virgen me dio la fuerza para dejarlo. Fue además justamente en este momento cuando Radio María entró en mi vida y la cambió. Como chica Loiola soy camionerita, por lo que cuando estoy mucho “entre faldas” me saturo, y claro, es aquí cuando comencé a tratar más a Taco, ya que necesitaba un ambiente algo más “masculino” y “viril” (esto me ha dicho Taco que lo incluya), y como Iñigo estaba en el seminario y Eduardo en Irlanda pues me había quedado sin chicos cerca. En realidad no somos verdaderamente conscientes de cuando comenzó a surgir el amor entre nosotros, así que debió de ser de una forma muy natural y no forzada. Simplemente nos lo encontramos en un febrero de hace 3 años y 6 meses, nos sorprendió a los dos, lo rezamos durante una semana (Noemí en Loyola en Ejercicios y Taco en su casa je je je) y tras la semana rezando comenzamos a salir. El Señor que está en todo, nos regaló ese día NIEVE!!!. ¿Cómo resumir el noviazgo?, aunque éramos dos personas con fe, siempre dijimos que no íbamos a ir rápido, sino despacio, y con cuidado cimentando las bases, creando unos hábitos básicos con los que formar nuestro matrimonio. Para ello el Señor nos hizo ver la importancia de vivir conjuntamente virtudes espirituales y humanas: La oración, el rezo del rosario, la Misa siempre que nos era posible, Ejercicios Espirituales (aparte de los que tenemos cada uno por su lado), consagraciones a Jesús y Maria, lecturas espirituales (nos ayudó mucho “El secreto de María”), peregrinaciones de adultos (con el Padre Don Ina), peregrinación hospitalidad diocesana a Lourdes, Adoración Nocturna. No despedirnos el día nunca estando enfadados, no despedirnos nunca sin darnos un beso, corregirnos mutuamente, estar abiertos a la gente, perdiendo por tanto un poco de intimidad, trabajar juntos durante horas y horas y en definitiva, luchar por tener un solo corazón. De todo esto nos examinamos todos los 20 de cada mes, aniversario de nuestro noviazgo, donde Taco me escribe una carta donde plasmamos además todos nuestros sueños, ilusiones y por supuesto nuestro amor que es el fundamento de todo lo anterior. Punto culminante de nuestro noviazgo fue la preparación de nuestra boda, donde pedíamos al Señor que la mayor parte del tiempo la pudiéramos dedicar a la preparación espiritual, y así fue. El Señor os utilizó a muchos de vosotros como instrumentos, de lo cual os estamos infinita y personalmente agradecidos, para la preparación material de la boda. Fueron unos meses de continuos detalles que no tienen precio, el hecho de celebrar la boda en Zumárraga, hacía que me tuviera que desplazar allí para cuestiones materiales, me hacíais sentirme como en mi propia casa, como en mi propio barrio. Seguro que hay un montón de detalles que nosotros no vimos y que salieron gracias a vosotros. La boda habría sido imposible sin vuestra ayuda. Estamos especialmente impactados, por el hecho de que muchos de vosotros, estuvierais rezando exclusivamente por nosotros en nuestra boda, víspera incluida, sin pedir nada a cambio, e incluso soportando la incomodidad del desplazamiento, a veces desde puntos muy lejanos. También nos pareció una pasada, la cadena de oración que se formó rezando meses antes de nuestra boda, y la cantidad de gente que, aun no pudiendo asistir físicamente a la boda, estuvo ese día también con todos nosotros unidos en la oración, muchos conventos de clausura y muchos laicos que al no poder asistir, se unieron en oración ese día con nosotros desde sus propios lugares de origen. Por todo lo cual nos sentimos especialmente movidos a rezar por todos vosotros, acordándonos, en la medida de lo posible, de cada uno de forma personal, nuestra casa siempre estará abierta para vosotros para lo que sea a cualquier hora del día y de la noche y sin llamar (eso sí, traer sillas y tortilla de patata) Los lazos espirituales son más fuertes que los lazos de la sangre. A los sacerdotes del movimiento Loyola y a Iñigo os tenemos un lugar muy especial reservado dentro de nuestro corazón. Non abbiate paura! Noetaco Loiola-Dei de Vizcaya |
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| Algunos testimonios anteriores | ||
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