El Tercer Secreto de Fátima
Pregunta: El 13 de Mayo estuve en Fátima en las
beatificaciones de Jacinta y Francisco, dos de los tres videntes de la Virgen.
Allí, el cardenal Sodano nos adelantó que el Secreto de Fátima hacía
referencia al atentado del Papa, y anunció su próxima publicación íntegra.
Quisiera que me informasen lo mejor posible sobre este tema.
Respuesta:
El lunes, día 26 de Junio, la Iglesia Católica publicaba en su integridad el
texto del llamado "Tercer secreto de Fátima", acompañado de un
comentario teológico del cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación de la
Doctrina de la Fe. En primer lugar vamos a transcribir el texto de la visión de
Sor Lucía, ya que es muy corto:
«Tercera
parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria‑Fátima.
Pocos
días antes de las recientes beatificaciones en Fátima, el 27 de Abril, un
enviado del Papa, Mons Tarsicio Bertone, acompañado del obispo de Leiria-Fátima,
se entrevistaba en el carmelo de Coimbra con Sor Lucia, con el objeto de
manifestarle la decisión del Santo Padre de revelar el secreto, y de pedirle su
opinión sobre el documento interpretativo. Las palabras de Sor Lucia fueron
claras: "Yo he escrito lo que he visto, no me
corresponde a mí la interpretación, sino al Papa". Pero, al
mismo tiempo, manifestó su conformidad en la interpretación de su visión: "la
visión de Fátima se refiere sobre todo a la lucha del comunismo ateo contra la
Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de las víctimas de
la fe en el siglo XX".
Apoyados
en el documento del Cardenal Ratzinger, intentaremos dar algunas claves de
interpretación de este secreto ahora revelado:
1.-
Valor de las revelaciones privadas
El
valor de las revelaciones privadas, caso del mensaje de Fátima, no es
comparable al de la revelación pública. Esta última exige nuestro
asentimiento de fe; mientras que en el caso de las revelaciones privadas, los
fieles están autorizados a dar su adhesión prudente, después que la Iglesia
haya juzgado que el mensaje en cuestión no contiene nada que vaya contra le fe
y las costumbres.
Las
revelaciones privadas son una ayuda para comprender y vivir el Evangelio en el
momento presente. Lo propio de éstas, no es la aportación de datos nuevos,
sino subrayar y acentuar aspectos del Evangelio que hayan podido caer en el
olvido en los momentos presentes. Por lo tanto, la categoría teológica de las
revelaciones privadas es la equiparable al carisma de profecía. Así lo dice la
primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses: "No apaguéis el Espíritu,
no despreciéis las profecías; examinad cada cosa y quedaros con lo que es
bueno" (1 Tes 5, 19-21).
2.-
Estructura psicológica de las revelaciones privadas
Se
distinguen tres tipos de visiones: la percepción externa (que tenemos a través
de los sentidos), la percepción interior, y la visión espiritual (visión
intelectual, sin imágenes, propia del estado místico). El cardenal Ratzinger
no duda en su documento que, en el caso presente, nos encontramos con unas
visiones de percepción interior. Baste recordar que las personas que rodearon
en aquellos momentos a los videntes, no vieron nada. Las imágenes descritas por
Sor Lucia son la síntesis entre el impulso sobrenatural y la percepción de los
sentidos interiores de los videntes. Por este motivo, es claro que este lenguaje
ha de ser interpretado en un sentido simbólico, y no con detalle fotográfico.
3.-
Determinismo y libertad
No
cabe duda de que aquellos que esperaban que el secreto de Fátima revelase
predicciones morbosas, al estilo de las efectuadas por Paco Rabanne sobre la
destrucción de París, habrán quedado decepcionados. El sentido de la visión
no es mostrar la película de un futuro ya determinado de una forma
irremediable. Todo lo contrario, se trata de movilizar nuestras fuerzas hacia el
bien, en el momento presente. Si se nos advierte de los peligros, es para que
nos libremos de ellos.
La
visión parte de la certeza de que la oración y la conversión personal,
esconden un potencial capaz de cambiar el curso de la historia. Ahora bien, todo
ello tiene lugar con el concurso de nuestra libertad. No cabe la interpretación
que Alí Agca dio tras revelarse el tercer secreto, en la que se consideraba un
mero instrumento del destino. Es cierto que nuestra historia personal está
inmersa en una batalla más amplia entre el bien y el mal; pero cada uno es
responsable de sus actos y es sujeto activo de su destino.
4.-
El siglo de los mártires
El
impacto mediático producido tras el adelanto que, el 13 de Mayo, el cardenal
Sodano hizo del tercer secreto, quizás haya impedido una idea de conjunto del
contenido de la visión de Sor Lucia. Es cierto que en la visión se habla del
martirio de "un Obispo vestido de Blanco", y se matiza, "hemos
tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre"; pero el conjunto
del mensaje va más allá, y nos describe un siglo de martirio para la Iglesia: "y
del mismo modo murieron uno tras otro los obispos, sacerdotes, religiosos y
religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y
posiciones".
El
conocimiento que el Papa tenía de este mensaje, nos hace entender las razones más
profundas de la convocatoria ecuménica que él mismo hizo en el Coliseo, el
pasado 7 de Mayo, para conmemorar a los mártires del siglo XX. A través de los
informes que allí se hicieron públicos, supimos que en el presente siglo la
Iglesia ha tenido más mártires que en toda su historia.
Pero
la visión de Sor Lucia termina con un canto de esperanza: "Bajo los dos
brazos de la cruz había dos ángeles; cada uno de ellos con una jarra de
cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los mártires y regaban
con ella a las almas que se acercaban a Dios". La Iglesia siempre ha
tenido conciencia de que la sangre de los mártires es semilla de nuevos
cristianos; y, de hecho, otro dato constatable de este fin de siglo es que, jamás
la Iglesia Católica había tenido tal expansión y tantos candidatos al
sacerdocio como en este momento.
5.-
El porqué de un silencio
Muchos
se preguntan por qué no se ha revelado antes este tercer secreto de Fátima, al
igual que se hizo con los dos primeros. En mi opinión, no cabe argumentar en
base a las dificultades diplomáticas que se hubiesen originado con los países
comunistas. De hecho, es en el segundo secreto de Fátima, revelado en 1941,
donde se profetizaba que "Rusia esparciría sus errores por todo el
mundo, promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia".
Posiblemente, la razón por la que haya permanecido en secreto hasta este fin de siglo, hemos de buscarla en el impacto previsible tras una profecía que anunciase un atentado contra el Papa. ¿No hubiese generado esto un concurso morboso, una especie de "efecto llamada", que hubiese convocado a multitud de candidatos, más o menos desequilibrados, impulsados por el sueño de erigirse en los cumplidores de la profecía?