

Rocco Buttiglione
El precio y el valor de la coherencia
En el VI Congreso de Católicos y Vida Pública
celebrado en Noviembre en la universidad de San Pablo CEU, asistió como
invitado el político italiano Rocco Buttiglione. Es un hombre muy culto:
profesor de universidad, domina siete idiomas, autor de 10 libros y 100 ensayos.
En otras circunstancias su presencia hubiese pasado más desapercibida,
pero en esta ocasión ocurría que su presencia en Madrid se producía
pocas semanas después de que se hubiese desatado una brutal campaña
contra él, por la que tuvo que renunciar a ser nombrado como ministro
de justicia europeo.
La prensa había falsificado y difundido unas supuestas declaraciones
de Buttiglione: “La homosexualidad es un pecado, la familia es un instrumento
que sirve para procrear y para que las mujeres posean la protección de
un hombre, los niños que no tienen padre son hijos de una madre no muy
buena”. El revuelo que se produjo, fue de tal dimensión, que el político
italiano tuvo que aceptar su derrota personal, en bien de la candidatura conjunta
presentada por el Partido Popular Europeo.
José Ignacio Munilla, párroco de El Salvador de Zumárraga,
asistió al citado Congreso, y efectuó esta entrevista al político
italiano, junto con El Rotativo, periódico semanal de la universidad
San Pablo CEU. Publicamos al final la simpática dedicatoria de Rocco
Buttiglione al movimiento Loiola.
LOIOLA: ¿Qué fue exactamente lo que usted
dijo sobre los homosexuales?
Buttiglione: Mi filiación católica es conocida
en el Parlamento Europeo, y algunos diputados de ideología laicista,
intentaban boicotear mi nombramiento como ministro europeo. Me preguntaron si
yo consideraba que la homosexualidad era pecado. Yo no fui provocador en la
respuesta, sino que respondí con mucha prudencia: “aunque yo pensase
que el ejercicio de la homosexualidad es pecado, yo como ministro sé
distinguir el concepto de pecado del concepto de delito”. Pues bien, no fue
suficiente esa matización, y los titulares de la prensa fueron demoledores:
“Rocco Buttiglione dice que los homosexuales son pecadores”.
LOIOLA: Explíquenos, por favor, qué es lo que usted dijo
sobre las madres solteras.
Buttiglione: Es interesante saber cómo surgió
esta idea de que yo he atacado a las madres solteras, porque nos da una idea
de lo difícil que es ser un buen periodista. Yo estaba hablando de política
exterior, de Estados Unidos y de Europa, y lo hacía en relación
con el libro de Robert Kagan, que dice que los europeos son hijos de Venus,
es decir, que no les gusta el poder militar, sino el poder cultural, mientras
que los norteamericanos son hijos de Marte, tienen el poder militar. Y yo dije,
‘ah, qué lastima, pobre Venus, que tiene hijos, pero no tiene un marido;
y Marte, que tiene hijos, pero también está solo’. Es necesario
que se casen, no es bueno que Venus siga soltera, porque puede ser que no sea
una buena madre. Y al día siguiente los periódicos hicieron unos
titulares: ‘Buttiglione ataca a las madres solteras’....
Todos saben lo que yo pienso de las madres solteras, en un
tiempo en el que es tan fácil hacer un aborto. Una mujer que cuida un
niño sola es casi una heroína de nuestro tiempo, y su acción
tiene un gran valor moral. Yo he tomado la iniciativa en el Parlamento italiano
en defensa de las madres, y especialmente de las madres solteras
LOIOLA: Da la impresión de que usted ha sido sometido a una especie
de juicio inquisitorial laicista. ¿Hay un espacio para los católicos
en la vida pública en Europa?
Buttiglione: Creo que sí.... Es evidente que el caso Buttiglione’
ha sido una derrota, pero la Historia está llena de victorias y derrotas.
Creo que no debemos exaltarnos para las victorias ni deprimirnos demasiado para
las derrotas. No podemos hablar de que haya una mayoría o minoría
cristiana en Europa porque esos términos están equivocados. Es
necesario presentar con claridad la posición cristiana, y si la presentamos
bien es posible que venzamos.
LOIOLA: ¿Qué opina usted de la pretensión de equiparación
con el matrimonio de las uniones homosexuales?
Buttiglione: ¿Acaso nacen niños de una unión entre
dos hombres? No hablo como teólogo, ahora hablo como político.
¿Qué interés tiene el Estado en sancionar una unión
entre dos hombres? Entre un hombre y una mujer lo entiendo porque nacen hijos
y la sociedad tiene un interés vital en que nazcan hijos, y los hijos
sean educados, porque cuando somos viejos todos dependemos de la ayuda que nos
dan los jóvenes; si no nacen jóvenes, quién cuida de los
viejos; si no nacen niños, España muere, Europa muere, la Humanidad
muere. La unión de dos hombres es un asunto privado y el derecho privado
proporciona los instrumentos para arreglar la relación entre ellos. Imaginemos
el caso presente: yo estoy casado, tengo cuatro hijas y dos nietos, y usted,
como sacerdote, no está casado, no tiene hijos ¿por qué
usted, sacerdote, debe pagar un poco más de impuestos que un padre de
familia? Cuando usted sea viejo su jubilación será pagada con
las contribuciones de mis hijos y nietos. ¿Y por qué debe pagar
más para subvencionar la unión entre dos hombres? Ninguno de los
dos puede tener necesidad de renunciar a su carrera profesional porque no tienen
hijos que cuidar.
LOIOLA: Jesús dijo que quien renuncie a algo por seguir a Jesús,
recibirá en esta vida el ciento por uno. Usted ha renunciado a un importante
cargo político, por haber mantenido la fidelidad a su ideario católico.
¿Ha experimentado usted esa ciento por uno?
Buttiglione: (El político se emocionó ante esta pregunta
y tras un silencio, pasó a responder la pregunta). Le voy a responder
con dos detalles: cuando me di cuenta que mis declaraciones se estaban extrapolando
de una forma maliciosa, y que la única forma de poder frenar el boicot
contra mi candidatura sería la de renegar de mi condición de católico,
le llamé por teléfono a mi mujer. Sentí un consuelo y apoyo
inmenso cuando ella me dijo: “Has hecho lo que tenías que hacer y estoy
orgullosa de ti”. Sus palabras me dieron paz y serenidad.
Así mismo, le voy a comentar que yo soy miembro del movimiento católico
“Comunión y Liberación”, pero que había tenido muchos roces
con ellos a lo largo de mi vida política. Pues bien, puedo decirle que
desde que renuncié a mi candidatura por los motivos expuestos, me he
sentido en soledad ante diversos ambientes políticos, pero que me he
visto plenamente rodeado de quienes forman mis raíces espirituales, de
mis compañeros de Comunión y Liberación. Y pienso, sinceramente
padre, que estas dos cosas que le cuento, formarán parte de ese ciento
por uno por el que usted me pregunta.
LOIOLA: ¡Estamos seguros de ello! Permítanos felicitarle
por su coherencia y por su testimonio de autenticidad cristiana en la vida pública.
Si no es mucho abusar de su amabilidad, le vamos a pedir que nos firme una dedicatoria
para los jóvenes del movimiento LOIOLA al que pertenecemos y para cuya
revista efectuamos esta entrevista.
