La píldora del día despues

 No lo hagas.

Un mal no se puede reparar con otro mal superior. Si has cometido un error al tener una relación sexual indebida, no lo pretendas arreglar ahora con el recurso a la pastilla del día después, que no es otra cosa que un aborto de guante blanco.

¡Te has llevado un susto tremendo!, ¿verdad? Lo importante ahora es que aprendas la lección y extraigas las consecuencias; pero sin "huir hacia adelante". Los errores hay que afrontarlos, sin cargarlos sobre los inocentes. El aborto, sea quirúrgico o sea con pastillita, sería hacer pagar tu pecado a la hipotética criatura inocente. ¿Te parece justo?

Por el contrario, lo correcto es que afrontes el tema con madurez y que extraigas todas las enseñanzas:

1º.- Las probabilidades de que estés embarazada son pequeñas. Ahora bien, confía en Dios, y pídele que se haga su voluntad, sin que tú te antepongas a ella.

2º.- No debías de haber tenido esa relación sexual. La prueba es que pretendías tener sexo, excluyendo a toda costa la posibilidad del embarazo. Pero es que con la sexualidad hay que ser responsable. La sexualidad tiene consecuencias ante las que hay que ser responsable...

3º.- Incluso en el caso más difícil, si pudieses quedar embarazada; un cristiano no debería de hablar jamás de "hijo no deseado". Quizás será no buscado; pero si Dios te lo ha dado, ¿quién eres tú para ir contra su voluntad?

4º.- Al margen de esto, aprende la lección de la castidad: nada de promiscuidad, sino reservarse para entregarse en el amor fiel y pleno.

Ya se que lo que te digo es duro, pero en tu conciencia sabes que es la verdad. Si quieres que te acompañe a reflexionar sobre ello, puedes llamarme a mi teléfono (España, Tlf: 696-661279)