Misterios luminosos

Pregunta: Ha sido una sorpresa el anuncio de los cinco nuevos misterios en la oración del Rosario. ¡El Papa ha hecho una modificación en una tradición que tenía ya 800 años! ¿Nos podrían explicar cuáles han podido ser las razones que previsiblemente le han llevado a tomar esta decisión, y por qué se les ha llamado "misterios de la luz"?

Respuesta: Efectivamente, el Papa publicó el mes de Octubre una carta apostólica, con el nombre "Rosarium Virginis Mariae", en la que declaraba el período que va de Octubre del 2002 a Octubre del 2003, como Año del Rosario. Es un hermoso documento, en el que hace unas profundas reflexiones sobre esta oración, y en el que se propone la novedad del rezo de los "misterios luminosos" para los jueves, mientras que los gozosos serían rezados los lunes y los sábados. Los dolorosos continuarían rezándose los martes y los viernes, y los gloriosos quedarían reducidos a los miércoles y los domingos.

El motivo principal que parece haber movido al Santo Padre para introducir estos nuevos cinco misterios, es el de incluir la vida pública de Jesucristo en esta oración contemplativa de los misterios del Señor. No dejaba de ser un contrasentido el que el Rosario omitiese precisamente la fase de la vida de Cristo de la que más noticia tenemos.

El Papa ha elegido cinco episodios de la vida pública de Jesucristo, a los que ha denominado "misterios de luz". Las razones de esta elección tenemos que buscarlas adentrándonos en cada uno de ellos:


1.- Bautismo de Jesús en el Jordán: Según nos narra el Evangelio (Mt 3, 17 y paralelos), en el Jordán se abre el cielo y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto, y el Espíritu desciende sobre Jesús para investirlo de la misión. El bautismo del Jordán es "luminoso"; ya que los allí presentes pudieron comenzar a entender el misterio de la personalidad y la misión de Jesús. Tras 30 años de vida oculta en los que se había "escondido la divinidad", ahora ha llegado el momento de su revelación.

2.- Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná: Tras la narración de este episodio que hace el capítulo segundo del evangelio de San Juan, se concluye diciendo: "Así, en Caná de Galilea, Jesús dio comienzo a sus señales, y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos". He aquí otro misterio luminoso: los milagros de Cristo. En ellos continúa revelándose la misteriosa personalidad de Cristo, a la vez que se significa la realidad del Reino anunciado.

3.- El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión: Finalmente, el mensaje que venía a proclamar el mesías esperado por Israel, no era otro que la llamada a la conversión (Mc 1, 15). Es un mensaje luminoso; que entienden los humildes y permanece oculto para los soberbios.

4.- La Transfiguración (Lc 9,35 y paralelos): La gloria de la divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras que el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo escuchen. Se trata del episodio luminoso por antonomasia, ya que es un adelanto de la gloria del Cielo, donde todo será luz, bien y verdad.

5.- La institución de la eucaristía: Es la expresión sacramental del misterio pascual. Jesús no sólo iluminó a sus contemporáneos, sino que sigue haciéndolo también con nosotros, gracias a los sacramentos.