|
Nació en una familia cristiana y se educó en colegios católicos. Fue en la adolescencia cuando Mario se deslizó por una pendiente de desenfreno que le llevó a pensar que no tenía perdón de Dios, que de perdidos al infierno. Antes de cumplir los veintidós, reinaba en las discotecas, las pasarelas de moda y las portadas de las revistas. Pero, por más que lo intentaba, no podía vivir de espaldas a los valores en los que había sido criado, que le martilleaban la conciencia. Hasta que conoció a una chica que, sin ella pretenderlo, le llevó de vuelta a la fe católica. ‑Aquella novia le acercó a Cristo y, paradójicamente, le alejó de la Iglesia. Leer más...
|
||
|







- Monseñor Fisichella, uno de los aspectos más problemáticos de la modernidad, como ha recordado a menudo don Giussani, es la separación o fractura entre la razón y la experiencia. ¿Es ello así?


