Entrevista
Mons. Jose Ángel Sainz
Monseñor José Ángel Saiz Meneses-Obispo de Tarrasa, se acerco el 17 de abril a San Sebastián a ofrecer una conferencia, con motivo de las Bodas de Oro de la instauración del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Guipúzcoa. Por tal motivo aprovechamos para hacerle una entrevista para la revista LOIOLA.

LOIOLA: ¿Qué son los Cursillos de Cristiandad?.
Monseñor José Ángel Saiz: Los Cursillos de Cristiandad es un movimiento de la Iglesia Católica, que se gestó en la década de los años 40 en la diócesis de Mallorca, mientras de preparaba la peregrinación de jóvenes de acción católica que tuvo lugar en agosto de 1948 a Santiago de Compostela. Allí se fue llevando acabo una preparación espiritual y de distintas iniciativas y actividades que culminaron en lo que seria el llamado primer Cursillo de Cristiandad. La peregrinación fue muy exitosa, dentro de la cual 700 jóvenes mallorquines participaron y volvieron enardecidos, llenos del fuego del Espíritu Santo, del fuego de Santiago.
El primer Cursillo que se celebró en enero del 7 al 10 de 1949 en el Monasterio de San Honorato. Allí se produjo una gracia de Dios especial, una efusión del Espíritu Santo, una novedad importante que ha traído un gran fruto a la iglesia en los 5 continentes a lo largo de estos años.
LOIOLA: ¿Tiene sentido hoy el movimiento de Cursillos?.
Monseñor José Ángel Saiz: El movimiento nace en un contexto distinto al actual. Lo que trataba de conseguir, a través del cursillo, es que la persona tenga un encuentro con Jesucristo, con la Iglesia y consigo mismo, y todo esto mediante una experiencia de fe y de vida compartida . El objetivo, aunque hayan cambiado determinadas circunstancias, sigue siendo igual de actual e importante. Y el método para conseguirlo también considero que es de actualidad.
Los cursillos de Cristiandad se sitúan en el primer momento del ministerio de la palabra. Dicho ministerio tiene varias fases, el Kerigma, la catequesis, la teología y la predicación.
Si nos fijamos en el primer anuncio, en el Kerigma, podía tener sentido en aquellos años 40 y 50. Había entonces personas que nunca habían oído hablar de Jesucristo. Cuanto más en nuestros días. Se puede decir que actualmente tiene más sentido que nunca. Me remito a lo que decía nuestro entrañable Juan Pablo II en la exhortación apostólica Redentoris Misio. Nos habla de la presentación del evangelio a personas que están alejadas o viven de una manera indiferente , que han perdido la fe, o a personas que no han oído hablar jamás de Jesucristo.
Hoy día tenemos que remarcar en nuestra diócesis y en el mundo entero que el movimiento de Cursillos y su método tiene plena actualidad. No sólo tienen sentido por ser importantes para la Iglesia sino que son una urgencia para las diócesis, en el campo de la pastoral de alejados, en este primer nivel del anuncio de la palabra.
LOIOLA: Desde su nuevo cargo como Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, podía hacer un mapa general del estado actual de los seminarios, de las vocaciones...
Monseñor José Ángel Saiz: Vivimos un momento en España, en Europa, de una cierta sequía vocacional, con algunas excepciones. Es un momento de dificultad debido a la secularización de nuestra sociedad, el relativismo moral que se va imponiendo por medio del consumismo, a la fragmentación que viven las personas. Todos estos factores dificultan el sentido de trascendencia, el encuentro con Dios, la vida de fe, en definitiva la vida Cristiana. En este contexto ambiental, como consecuencia de todo esto, nos encontramos en una cierta crisis de vocaciones. Crisis que yo relativizaría porque me parece que se ha tocado fondo. Se comienza a remontar. Este año los titulares decían: “Sigue el descenso vocacional”. Es porque había seis ingresos menos que el año anterior en los seminarios Españoles. Pero seis ingresos no es un dato significativo, ni aunque el próximo año fueran diez. Son datos globales, de toda España. Pero repito: Por haber tocado fondo, creo que ya vamos a remontar. Y es que, si observamos las diócesis una a una, encontramos alguna con decenios de sequía vocacional y que ya han aumentado el número de seminaristas. A mí me parece que el secreto de la pastoral vocacional es, en primer lugar, ser muy conscientes que la iniciativa es de Dios y es Él quien llama. No depende de las habilidades personales de quienes nos dedicamos a esta pastoral. Hay que reconocer que es don de Dios y que, para alcanzarlo, hemos de comenzar por la oración, después vendrá una pastoral seria, siendo conscientes que lo que se ha de propiciar es el crecimiento espiritual de los jóvenes. Ese es el secreto. Y si el joven crece en su fe, primero está receptivo a la posible llamada de Dios, segundo se plantea las diferentes vocaciones: al matrimonio cristiano, vida sacerdotal o la vida consagrada. Después de ese proceso saldrán de modo natural las vocaciones.
LOIOLA: Para terminar nos podía ofrecer algún consejo espiritual a los lectores de la revista LOIOLA.
Monseñor José Ángel Saiz: Un consejo sería que vivan la centralidad de Cristo en sus vidas. Juan Pablo II nos decía; No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo. Benedicto XVI amplia la frase; No tengáis miedo abrid las puertas a Cristo que no quita nada, sino que lo da todo, no tengáis miedo... Ya que cuando Él nos dice que nos dará el ciento por uno, no miente. Nosotros somo tacaños con el uno, y así no recibimos el 100. Cristo no se deja ganar en generosidad. Por tanto debéis de ser generosos con Él. Segundo consejo; Sed personas de oración, vida espiritual y Eucarística, empapados de la palabra de Dios. Que cuando caigáis en el camino acudáis al sacramento de la reconciliación. Tercero; Una buena formación humana y Cristiana. Buenos estudiantes, buenos profesionales, desarrollar todas las capacidades, todos los talentos que Dios os dé al máximo. Y cuarto; Un compromiso de solidaridad, un compromiso de amor Cristiano y un testimonio valiente, desacomplejado y convincente.
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