Un día, algunos "compañeros Menemistas" que vivían en el mismo
barrio fueron a hacerle un reclamo a la viejita para que callara
al loro.
Esta, preocupada habló con el loro:
- Lorito, mijo, cállate la boca, deja de meterte con el
ex-presidente que nos van a encarcelar a los dos, cállate la boca.
Pero el loro seguía:
- Que muera Menem.
La viejita fue a hablar con el cura del pueblo para explicarle la situación,
a ver si podía ayudarla, y el cura le dijo:
- A ver, hija, lo que podemos hacer que Ud. me lo traiga y lo metemos
en la misma jaula donde tengo a un lorito muy católico que sabe
decir Misa, el Santo Rosario y muchas otras oraciones, para ver si así
se le olvida el asunto y aprende a rezar.
Así fue...
Al cabo de 15 días, la viejita va de nuevo a visitar al cura para ver los resultados,
y le pregunta:
- Padre, qué pasó con el lorito?.
Entonces el cura la mira con suma preocupación y le dice:
- Yo creo que la cosa se puso peor, hija mía, porque cuando tu loro dice:
"- Que muera Menem", - el mío responde
"- Te lo pedimos, Señor..."