CARTAS AL DIRECTOR

 

 

"Operación convento"

     Como ya sabréis muchos, el pasado 11 de Octubre nuestra querida amiga Edurne de la Riva, hacia Profesión Solemne en el convento de las Carmelitas  Descalzas de León donde lleva ya más de 5 años. Como pasa el tiempo...

     Os vamos a contar un poco, como vivimos nosotros esos  momentos tan importantes para ella, para la ya Hermana Cruz María de Jesús.

    Llegamos al convento una media hora antes de empezar la ceremonia y menos mal, porque casi no había sitio para aparcar y la iglesia estaba ya prácticamente llena. Estaba su  familia, sus amigos, algunos loiolos de Bilbao, los nuevos seminaristas que empezaban el curso en el seminario que está justo enfrente del convento.... y mucha gente que tuvo que quedarse fuera porque no había sitio en la Capilla.

    La ceremonia fue realmente bonita y muy emotiva, sobre todo el momento de los votos. No nos extraña que estuviese tan nerviosa como decía. Fue mucho más que una boda. Una de las cosas que más nos emocionó fue oírle cantar a ella sola. “No sabíamos que cantaba tan bien”, !! Y por cierto, la música que sonaba tan celestial era la cítara, que resulta que la toca ella también.......  Otra grata sorpresa que nos dio.

    Las canciones eran preciosas. En fin que hay que oirlas, porque no sabemos explicar lo que se siente........ una maravilla para los oídos y para el alma.

     Cuando terminó la ceremonia las hermanas nos invitaron a un piscolabis y pudimos charlar con ella y con las demás hermanas. Edurne, tan atenta como siempre, nos preguntaba por todos los que no habían podido ir y nos daba muchos recuerdos. Que sepáis que rezan por todos nosotros... todo un lujo, eh??.

     Nosotros nos quedamos en León a dormir esa noche y el lunes 12 de Octubre, día de la Virgen del Pilar, fuimos a oír misa a Convento para después salir de viaje hacia Donostia.

     Fue otro momento que tampoco olvidaremos. Solo estábamos en la capilla, las hermanas, el sacerdote que celebró la misa, (primo de Edurne) dos chicas que creo que andan ahí, a ver si entran en el convento y nosotros. No creemos que hayamos estado en ninguna Eucaristía así. Había en la iglesia un silencio que impresionaba y cuando cantaban las hermanas, cerrábamos los ojos.... y nos decíamos “seguro que el cielo tiene que ser algo muy parecido a esto”.

    Después nos despedimos ya de ella y del resto de las hermanas. Le dijimos entre risas, si hacían un casting para entrar en el convento en plan operación triunfo y decía tamben entre risas que si, que si, que “Operación Convento”. Nos volvió a dar recuerdos para todo el mundo  y nos dijo que teníamos que ir un finde todos para liar una buena....... mas maja! Nos fuimos de León con la promesa de no tardar mucho en volver.

     Los que conocemos un poco a Edurne, desde antes de ir al convento, sabemos que hacia un gran trabajo con los enfermos, cuando trabajaba como enfermera, pero estamos seguros también que desde el silencio del convento, hace un trabajo mucho mayor por todos nosotros y por el mundo. Y que esta donde tenia que estar y que no podía ser de otra manera. Es que hablabas con ella, fuese del tema de fuese, y su punto de vista era siempre “muy pío” jeje (como suele decir ella).

     Nosotros tenemos la suerte de recibir, de vez en cuando, carta de ella y es, cogerla de buzón y no poder esperar a llegar a casa para leerla. Son súper bonitas. La leemos juntos y cuando las volvemos a ver en el cajón, no podemos evitar volver a leerlas.

     Gracias Edurne por habernos hecho pasar un par de días inolvidables.

Maki-Nekane