Del padre Apeles se ha dicho casi todo. Ya sabemos que la Iglesia
Católica le ha descalificado en sus apariciones públicas, pero sigue habiendo
algo de misterio en su éxito de audiencia. ¿Qué le diríais al padre Apeles si
tuvieseis ocasión?.
Recientemente, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons Elías
Yanes, reiteraba en una entrevista de TVE que el padre Apeles está fuera de la
disciplina eclesiástica. El único motivo por el que las autoridades
eclesiásticas no han prohibido explícitamente sus actividades es por carecer de
jurisdicción canónica para ello. Pero al padre Apeles no parece importarle
mucho el hecho de estar contraviniendo las directrices y orientaciones de esa
Iglesia que él dice defender. Le basta con saber que protagoniza un éxito de
audiencia.
La aparición del padre Apeles no es tan novedosa como muchos piensan, sino que
se encuadra en un fenómeno televisivo que utiliza la imagen sacerdotal; pero,
eso sí, distorsionándola morbosamente. Llama la atención que, a pesar de la
cultura tan secularizada de nuestros días, la imagen del sacerdote mantiene una
continua presencia en la pantalla: De "El pájaro espino" pasamos a
"Ay, Señor, Señor", sin olvidar los retazos clericales de
"Goenkale". Y ahora, ¡más real todavía!... "el padre
Apeles". Es curiosa esta insistencia. Parece propia de una sociedad que no
puede prescindir de alguien a quien está empeñado en enterrar. Pero no podemos
ser ingenuos. El padre Apeles se pensará que con su presencia en programas
frívolos, está metiendo un gol al diablo, en su propio terreno; y, quizás,
algún día se entere de que él mismo era el balón con el que el demonio aspiraba
a ganar el "pichichi".
Dejando a un lado otras consideraciones, me permito dirigir al padre Apeles las
siguientes preguntas:
1ª Si el padre Apeles supiese que sus apariciones en TV están haciendo más mal
que bien -desde el punto de vista espiritual-, ¿se retiraría?. (La pregunta no
es nada superflua, porque a lo mejor le permite descubrir que antes que
sacerdote, es vanidoso)
2ª ¿Cree el padre Apeles que las personas que le ven en TV, están contemplando
la imagen de un ministro de Jesucristo, "manso y humilde de corazón"
(Mt 11,29)?
3ª) ¿Sirve de algo decir las verdades sin caridad? ¿El objetivo del padre
Apeles es convencer, o, simplemente, vencer? ¿Ha pensado que está consiguiendo
que a muchas personas les resulte antipática y hasta odiosa la verdad de
Cristo?
4ª) ¿Qué opina Apeles de la siguiente frase de Santa Teresa de Jesús?; «Yendo
en obediencia, nunca el Señor permite que el demonio nos engañe».